Mil anuncios mujeres


Los hombres libres podían dedicarse a las mismas tareas que los esclavos, pero sólo los hombres libres podían llevar armas y defender a sus ciudades. Los deberes de la mujer giran alrededor de la casa. La señora de la casa es la que se ocupaba de la familia y del hogar. Las casas de Alcínoo y de Odiseo tenían muchas esclavas. Las ropas se hacían desde el principio al fin, en la casa, y en esta tarea estaban implicadas las mujeres de la realeza, e incluso las inmortales, así como las esclavas.

Las mujeres maduras, solían sentarse junto al fuego a hilar y tejer. Este se situaba en el centro de la habitación principal de la casa. El hecho de que Homero muestre a Helena, Penélope o Areté sentadas junto al fuego significa que una mujer estaba totalmente al tanto de todo cuanto sucediera en su hogar. Areté, aunque era una reina, pudo reconocer que el vestido que llevaba Odiseo había sido confeccionado en su propio hogar.

  1. Dos mujeres se suman a las denuncias por el anuncio sexista de un pub de Sanxenxo.
  2. mujeres solteras de 48 años.
  3. oasis para conocer gente;
  4. imagenes para solteros y solteras?
  5. terra chat la rioja?

Las mujeres estaban también encargadas de bañar y untar de aceites a los hombres. Homero es muy explícito en esta ocasión, pues esta tarea no estaba reservada a las esclavas ni tampoco a mujeres que como Calipso tenían intimidad con el hombre al que bañaban. La joven y virginal hija de Néstor era la que bañaba a Telémaco y le daba masajes con aceite de oliva , y Helena relata que en Troya era ella misma la que bañaba y ungía a Odiseo.

Otras fuentes históricas también proporcionan testimonios sobre las tareas usuales de las mujeres de la Edad del Bronce. Tablillas procedentes de Pilos , escritas en lineal B , mencionan como tareas de las mujeres el buscar agua y preparar los baños, hilar, tejer, moler grano y recogerlo. También dicen que la ración alimenticia de los hombres era dos veces y media mayor que la de las mujeres.

Serranilla

Comparada con la literatura griega posterior, la épica da una impresión generalmente atractiva de la vida de las mujeres. Se esperaba que fueran modestas, pero no enclaustradas. Los roles del sexo, estaban ya fuertemente establecidos en Atenas durante la Edad Oscura. Tanto los miembros vivos de las familias que aportaban sus presentes a las tumbas de sus muertos como los artesanos que confeccionaban todos los elementos que adornaban los sepulcros eran conscientes de que los contenidos de las tumbas, así como sus inscripciones, debían ser datos indicativos del sexo del fallecido.

El sexo se diferenciaba de varias formas. La Época Arcaica ve a los griegos, constreñidos por la estrechez de sus tierras, lanzarse en un gran movimiento de colonización. Es el procedimiento tradicional de la boda por rapto. Para vengarse de los agresores, las mujeres carias juraron no comer nunca con sus esposos y no llamarlos nunca por su nombre. En ruptura con los feudalismos anteriores, se apoyan, no obstante en ellas para asentar su poder. Así, el ateniense Pisístrato se casa tres veces: Las hijas de los tiranos sirven para el mismo propósito: Durante un año, los pretendientes vivieron en el palacio de Clístenes, mantenidos como los pretendientes de Penélope.

Los tiranos recurrieron también a la endogamia , a falta de buenos partidos para las hijas: Gortina era una pequeña ciudad de Creta que estaba lejos de jugar un papel importante en la antigua Grecia. Como en las otras ciudades griegas, la mujer en Gortina era una inferior. Estaba bajo la tutela permanente de un hombre: Si estaba protegida contra la violación , la legislación no la distingue de la seducción.

El matrimonio era por esencia, la unión de dos linajes: Cuando daba a luz a sus hijos, su tutor toma la decisión de conservarlos o de exponerlos. Podía poseer bienes, ya fueran muebles o inmuebles. Ella los adquiría principalmente por su dote: Era libre de disponer de sus bienes: En caso de divorcio o de viudedad, la dote le pertenecía y podía utilizarla para volverse a casar. En cambio, parece seguro que la mujer no administraba ella misma sus bienes.

Así, en caso de divorcio, el esposo conservaba la mitad de las rentas de la dote, incluso si era por su culpa. Si estaba ya casada, la situación variaba si existían o no hijos: Atenas es la principal fuente de información sobre las mujeres en Grecia. Es difícil saber en qué punto las características atenienses pueden aplicarse a las otras ciudades griegas. La mujer ateniense era una eterna menor, que no poseía ni derechos jurídicos ni políticos.

Dos mujeres se suman a las denuncias por el anuncio sexista de un pub de Sanxenxo

Era un acto privado, un contrato concluido entre dos familias. Curiosamente, el griego no tiene una palabra específica para designar el matrimonio. La ciudad no era testigo ni registra en un acta cualquiera este acontecimiento para conferir a la mujer el estatus matrimonial.

Por eso, hay que añadir la cohabitación. A menudo, a ésta le sigue el engué. De manera general, la joven no tenía ni una palabra que decir en su futuro matrimonio. Con su propia persona, la joven casada aportaba también su dote a su nueva familia. Consistía generalmente de dinero. La dote no era propiedad del marido: A falta de reembolso de la dote, la tierra era embargada. El divorcio a iniciativa de la esposa no debía normalmente estar permitido: En el Contra Onétor de Demóstenes , es el hermano de la esposa, su tutor, quien introduce la demanda de divorcio.

Una estricta fidelidad era requerida de parte de la esposa: El marido que sorprendía a su mujer en flagrante delito de adulterio , tenía el derecho de matar al seductor en el acto.

Servicio de mujeres a domicilio

En cambio, el esposo no estaba sometido a este tipo de restricción: Este principio, relativamente simple, estaba en el origen de complicados casos, sobre lo que no hay informaciones precisas: Las mujeres de buena familia tenían como principal papel mantener el oikos. En cambio, las mujeres del pueblo aportaban a la economía familiar un complemento de recursos vendiendo su superproducción agrícola o artesanal: Los autores cómicos como los oradores atestiguan a mujeres vendedoras al detalle de aceites perfumados, de peines, de pequeñas alhajas o incluso de cintas.

Manejaban pues dinero. Se sabe poco de las mujeres metecas, excepto el montante del impuesto que las afectaba: Muchas de ellas seguían simplemente a su marido, llegado a Atenas por negocios o para seguir las enseñanzas de un maestro reputado. Se puede suponer que su modo de vida era semejante al de las hijas y mujeres de los ciudadanos. Eran las compañeras casi oficiales de los hombres de negocios y de los políticos atenienses.

Compañera y segunda esposa de Pericles , por la cual abandonó a su mujer legítima. Bella, inteligente, acogía a la élite intelectual de su época, y se codeaba de igual a igual con los hombres. Como reverso de la moneda, fue el blanco de los autores cómicos que la describen como una vulgar encargada de un burdel y una intrigante.

Este sistema educativo era obligatorio para varones y mujeres desde la niñez. El fin del sistema, para los chicos, era producir hoplitas disciplinados, para las chicas formar madres vigorosas, que parieran niños fuertes y sanos. Como en el caso de los chicos, comenzaban a la edad de 7 años. Se acababa hacia los 18 años, edad a la cual las jóvenes se casaban. Comprendía dos planes deportivos: Este entrenamiento no era realmente una preparación para el combate: Sin embargo, el vigor de las mujeres espartanas era proverbial en Grecia: Parece que el entrenamiento deportivo comprendía una parte de equitación.

Así, las figurillas votivas encontradas en el santuario de Artemisa Ortia muestran a chicas montando a lo amazona. Los cantos eran aprendidos de memoria; permitían a las chicas aprender los grandes relatos mitológicos, pero también adquirir el sentido de la competición: Las figurillas votivas las muestran tocando diversos instrumentos.

Menú de navegación

Parece que algunas espartanas al menos sabían leer y escribir. Así, las anécdotas, algunas tardías, evocan las cartas enviadas por las madres a sus hijos partidos al combate. Se trataba de asegurar la prosperidad de la línea familiar. El segundo se sometía al ideal igualitario estatal: Daba lugar a una curiosa forma de inversión: El matrimonio permanecía así secreto, hasta el primer hijo. Las mujeres ejercían una forma de control sobre su matrimonio.

La cantidad de información disponible sobre las mujeres de la época helenística es sorprendentemente amplia. La abundancia de información sobre las mujeres de la realeza puede atribuirse tanto al impacto de estas mujeres en los escritores antiguos como a que ellas mismas se involucraron en la actividad política de los hombres. La experiencia de las mujeres, desde las esclavas y heteras hasta las reinas, fue recogida y preservada en las creaciones culturales del periodo.

La mujer en la Antigua Grecia - Wikipedia, la enciclopedia libre

El comentario de los filósofos, en su mayor parte inclinados a la pervivencia de los papeles femeninos tradicionales, revela que la posición de las mujeres cambió a medida que también lo hacía la sociedad durante este periodo. La muerte de Alejandro Magno , trajo cincuenta años de guerras entre sus sucesores y el establecimiento de dinastías de macedonios: La historia nos muestra a las reinas macedonias como ambiciosas, astutas, y en muchos casos, despiadadas. Las serranas eran personajes de existencia casi legendaria y habitaban en escondidos puertos o pasos de montaña.

A algunas, incluso, se les atribuían crímenes o desapariciones de viajeros.

La investigación policial podría ampliarse a más provincias

Ése es el origen de la leyenda de La Serrana de la Vera , quien, al parecer, embriagaba a los viajeros, les hacía el amor y cuando se desmayaban de sueño, los degollaba y guardaba sus huesos en su cueva. Este argumento dio origen a no pocos romances y piezas teatrales del Siglo de Oro , especialmente la comedia La serrana de la Vera de Luis Vélez de Guevara. Pocos años después encontramos una serie de serranillas de autor conocido, muchas de ellas paródicas y cómicas, en el Libro de Buen Amor de Juan Ruiz, arcipreste de Hita , que pertenece a la primera mitad del siglo XIV.

Ya en el siglo XV, don Íñigo López de Mendoza , Marqués de Santillana, compuso unas célebres serranillas en las cuales idealizó a las serranas, muy probablemente a causa del influjo de la refinada lírica provenzal y sus pastorelas. Los cancioneros de ese mismo siglo y del siglo XVI contienen algunas cancioncillas que pueden ser reformulaciones de esas cantigas o villancicos de serrana desaparecidos.

  • porno juegos gratis!
  • La mujer en la Antigua Grecia.
  • conocer mujeres en todo el mundo.
  • Serranilla - Wikipedia, la enciclopedia libre.
  • .

La Serranilla se compone de 6 estrofas, una de ellas es la cabeza, divididas en versos de 6 sílabas con rima consonante, de arte menor y encadenada abab , en las cuales se repite una vuelta del tipo abba. De Wikipedia, la enciclopedia libre.